¿Es hora de seguir adelante?

Divorciarse no es una decisión fácil. No es de extrañar que la mayoría de la gente agonice durante meses antes de dar el paso necesario. Es una época llena de incertidumbre y dudas. Siempre te preguntas si eres egoísta, si estás rompiendo la familia por un problema imaginario.

Experimentar este tipo de dudas es habitual, pero tienes que hacer lo que más te convenga. Si el divorcio es tu única opción, es buena idea seguir adelante con él. Una relación de pareja incómoda puede sembrar la discordia en la familia. A continuación te explicamos cómo juzgar si estás en lo cierto al pensar en el divorcio:

Date algo de crédito

Una persona con un matrimonio sano y feliz no piensa constantemente en el divorcio. No se quedan despiertos por la noche, preguntándoselo, preocupándose por el estado de su matrimonio y sintiéndose desubicados. Si experimentas este malestar, es porque te das cuenta de que algo va mal. Date un poco de crédito y, en lugar de descartar la idea de buenas a primeras, reflexiona sobre ella. Tienes que averiguar por qué eres infeliz.

Abrir un debate

Cuando sepas por qué eres infeliz, es hora de hablarlo con tu cónyuge. No hay que tener miedo a hablar. Una conversación sincera puede ser lo que necesitas para salvar tu matrimonio. Tienes que poner todas las cartas sobre la mesa y decirle a tu cónyuge lo que crees que va mal en vuestro matrimonio.

Es muy importante insistir en la seriedad de tu postura. Algunos cónyuges no se toman en serio una amenaza de divorcio, pero tú tienes que ser firme en tu postura. Hay que hablar de cómo salvar el matrimonio. También hay que alejarse del juego de culpar a los demás, porque en la mayoría de los casos ambos tienen la culpa.

Obtener ayuda

Vea si ambos están dispuestos a buscar ayuda profesional de un consejero matrimonial o hablar con un clérigo. Si su cónyuge no está dispuesto, busque ayuda solo. Tu juicio está influenciado por tus emociones y un clérigo o un consejero matrimonial te dará una perspectiva diferente sobre el asunto. No tienen ningún interés personal y no están predispuestos hacia usted o su cónyuge.

Tome una decisión

Date cuenta de que un matrimonio de éxito requiere la contribución de dos personas. Si estás poniendo todo tu empeño en salvar tu relación, quizá estés mejor sin ella. Es una buena idea pasar página y divorciarse. Tienes que tomar esa decisión y dar ese paso. Cuanto más lo retrases, más tiempo serás infeliz.